Reflexiones sobre
LOS ESTABLECIMIENTOS RURALES VASCONES
en epoca romana


  El autor, para optar al titulo de doctor en Geografia e Historia, presento en el departamento de Estudios Clasicos de la Universidad del Pais Vasco, en su Campus de Vitoria, un trabajo titulado "Reflexiones sobre los establecimientos rurales vascones en la epoca romana". Este trabajo fue realizado bajo la direccion del Dr. D. Juan Santos Yanguas y fue leido por el autor en Vitoria el 29 junio 2000. obteniendo la calificacion de "Sobresaliente cum Laude". Este trabajo esta depositado, como marca la ley, en la secretaria de dicho departamento.

  Ha parecido conveniente, en este momento, recoger unicamente de una forma textual el Prologo y el Epilogo con que se abria y cerraba dicha tesis doctoral, ademas de un somero Indice de Capitulos que muestra su contenido general. Esto permite conocer suficientemente bien cuales eran los objetivos del autor al comenzar su trabajo y cuales fueron, en su opinion, los resultados conseguidos. En cualquier caso es necesario anadir que ya ha sido publicado un libro, Los campesinos vascones, que recoge basicamente toda la informacion contenida en la tesis doctoral aunque reelaborada para una mejor comprension por quienes no son especialistas en el tema.


PRoLOGO


  El planteamiento central de esta Tesis Doctoral sobre los establecimientos rurales vascones deja bien claro que hay que hablar en sus paginas del mundo rural, quizas en contraposicion con el mundo urbano, de un pueblo como los vascones de los que tendremos que determinar no solo cual era el territorio que habitaban sino tambien algunas de sus caracteristicas humanas que nos puedan ayudar a conocer mejor como era este pueblo circunpirenaico en el pasado. Este planteamiento nos debe obligar, y esta es la intencion de esta Tesis, a profundizar en algunos aspectos que consideramos que no han sido analizados hasta el presente de una forma suficientemente detallada, especifica y concreta.

  El objetivo que vamos a tratar de alcanzar a traves de esta Tesis es muy concreto. Este objetivo ideal e hipotetico que nos planteamos queda bien establecido con una escena figurativa en la que tenemos que dejar volar un poco la imaginacion. Sin necesidad de meternos en grandes averiguaciones sobre como eran los pueblos y las gentes de hace un par de milenios, nos podemos imaginar perfectamente a un varon que camina por un sendero, poco antes de cruzar un pequeno puente sobre un arroyo, que marcha de vuelta a su hogar despues de una dura jornada en el campo. El varon lleva cogido por el ronzal un burro cargado con unas gavillas de trigo y en su mano hay una hoz que delata su origen campesino. Unos pasos detras del hombre marcha un nino, o quizas mas bien un chaval, que tira piedras al rio desde lo alto del puente mientras un perro da saltos y ladra emocionado por el espectaculo. Esta escena se ha podido ver numerosas veces, y hasta hace muy poco tiempo, en cualquier parte de la cuenca del Ebro que vamos a estudiar pero ahora, cuando estamos en los comienzos del siglo XXI, ya ha quedado olvidada porque los grandes tractores y las cosechadoras han arrinconado no solo las hoces y los burros sino tambien las gavillas y los fajos de trigo.

  Hay en esta escena campesina que acabamos de definir a grandes rasgos multiples aspectos que vamos a tener que analizar con detalle a lo largo de estas paginas. Tenemos muchas preguntas que hacernos y estas preguntas unas veces se tendran que referir a las dos personas que en ella figuran, el padre y el hijo, a la herramienta que el padre lleva en la mano, al borriquillo que va atado con una cuerda, a las espigas que van encima del arnes y al perro que les sigue dando ladridos. Algunas veces las preguntas se tendran que referir a las circunstancias que rodean la escena tales como el aspecto de las tierras que la circundan, el caudal de agua que lleva el riachuelo que baja de los lejanos montes, el verdor del entorno, los arboles que le rodean, y otras cosas que nos ayuden a conocer mejor el clima y la vegetacion de los territorios vascones. Otras veces querremos conocer otras cuestiones de tipo mas personal, como por ejemplo si ese campesino, y por tanto su hijo, son hombres libres o esclavos, si la mies la ha recogido de un campo que es de su propiedad o de una pieza que tiene en arriendo, o si es un trabajador por cuenta ajena que no es mas que un depositario de lo que va encima del borriquillo. Tambien nos gustaria saber como se llama ese campesino vascon y el nombre del hijo, el tipo de creencias religiosas que tiene, el idioma que habla, lo que come habitualmente, su nivel cultural, como es su hogar o mas bien la chabola que nos imaginamos, cuales son sus propiedades, si es que tiene alguna, y todas esas otras circunstancias que tanto condicionan al ser humano. No obstante, y en la medida que seamos capaces de dar respuesta a estas preguntas y a otras que se nos van a ir presentando sobre la marcha, tenemos que comprender que campesino no solo es el trabajador del campo por cuenta ajena sino tambien el capataz que le dice donde tiene que trabajar cada dia y le vigila en su trabajo, y por supuesto el pequeno agricultor libre que lleva unas tierras con las que justo puede alimentar a su familia; a estos campesinos hay que anadir tambien, por que no?, el dueno de la villa ya excavada hace medio siglo en Liedena, frente a la foz de Lumbier, en la que todos los amantes de la historia antigua hamos parado alguna vez al pasar en coche por la carretera que la bordea.

  Es posible que las respuestas a las preguntas arriba planteadas sean diferentes si ese campesino y su hijo caminan a las orillas del Ebro no lejos de Calahorra, en las tierras del alto Aragon cerca de Jaca, en las Cinco Villas aragonesas no lejos de Ejea o en el valle del rio Bidasoa ya cerca de Irun, unos lugares que, como bien sabemos, eran territorios que pertenecian a los vascones hace dos mil anos al igual que Cascante, Andion o Pamplona . Igualmente nos tenemos que preguntar si todas las respuestas que encontremos son validas tanto en la epoca en que Augusto andaba terminando de conquistar Hispania, en el siglo I a. C., como cuando los visigodos del reino de Tolosa andaban intentando apoderarse del valle del Ebro seiscientos anos despues. El camino a recorrer se adivina largo y poco explorado, y al final de estas paginas nos tendremos que preguntar si hemos dado respuesta a todas esas cuestiones planteadas.

  La Institucion Principe de Viana en Pamplona, la Institucion Fernando el Catolico en Zaragoza y el Instituto de Estudios Riojanos en Logrono han realizado un esfuerzo importante desde hace anos para publicar los resultados de las excavaciones realizadas en Navarra, Aragon y Rioja principalmente, y en estas publicaciones trataremos de encontrar una parte importante de los datos que vamos a tener que manejar a lo largo de esta Tesis Doctoral. A estas tres instituciones habra que agregar lo publicado por el Consejo Superior de Investigaciones Cientificas, las diferentes universidades interesadas en el ambito geografico vascon y otra multitud de sociedades, en muchas ocasiones de ambito cultural, que han publicado noticias que son de nuestro maximo interes. Tambien tendremos que revisar, con detenimiento, todo aquello escrito en la antiguedad, tanto en griego como en latin, que pueda afectar a los vascones. Es bien conocido por los historiadores lo que nos dicen Estrabon, Ptolomeo, Tito Livio y otros autores clasicos, pero junto a ellos, tantas veces revisados y analizados, es nuestro proposito el dedicar una atencion preferente a los juristas romanos y a los escritores gromaticos que habitualmente no son estudiados de una manera especifica para analizar la historia antigua de los vascones. Y, junto a esos autores nacidos ya hace muchos siglos, los historiadores y geografos que han venido estudiando el mundo de los vascones en el siglo XX principalmente.

  El tema central de estas paginas, los establecimientos rurales vascones, supone que vamos a estudiar el campo y los campesinos vascones o, expresandose de otra forma mas clara y concreta, el campo y los campesinos del territorio de los vascones. Puede parecer que se esta diciendo lo mismo con estas diferentes formas de expresion, pero nada mas alejado de la realidad porque se quiere hacer un estudio especifico de los establecimientos rurales que habia en un territorio concreto, independientemente de que los que habitaban en ellos fueran personas de un grupo etnico determinado. Este juego de palabras, que no pretende ser nada mas que una aclaracion inicial, es importante porque el sentido general de la obra va a tener un matiz geografico mas que etnico, aunque evidentemente se va a dedicar un especial esfuerzo al estudio de las personas que habitaban en estos territorios y a las circunstancias en que se movian.

  Digamos por ultimo que ha parecido aconsejable, basandose en experiencias anteriores del autor, el dotar a esta Tesis Doctoral de unos capitulos previos en los que se recoja la informacion que haya podido servir de base para la elaboracion de sus paginas. El primero de estos capitulos va a recoger las evidencias y yacimientos arqueologicos de todo orden que hayan podido aparecer en tierras de los vascones asi como lo referente a su epigrafia, y en el segundo una parte importante, que no pretende ser exhaustiva pero si extensa, de los textos de los autores clasicos que se van a analizar. En la Bibliografia podremos encontrar, ademas de una informacion de orden general sobre el tema central de este trabajo, el lugar de origen de las citas que se vayan haciendo en sus paginas.


EPILOGO


  El titulo de estas paginas nos habla, en primer lugar, de que estamos tratando de lo que acontece en el campo, entendiendo por tal lo que no es ciudad, y en este sentido se ha escrito todo lo precedente estudiando y analizando lo referente no solo al campo en si mismo sino tambien al campesino que trabajaba en esas tierras y a sus circunstancias. Bien es verdad que no esta clara cual es la diferencia entre la ciudad y el campo, ya que una ciudad, tanto hoy como ayer, depende en una gran manera de las tierras de cultivo cercanas que la rodean y le suministran una buena parte de los alimentos que necesita, pero hemos dejado fuera de estas paginas todo aquello que se refiere a la ciudad como tal, es decir, por ejemplo, a los posibles foros existentes en el entorno de los vascones, a los cardos y decumanos maximos que ya son conocidos en algunas de sus ciudades, a las traidas de agua que ya han sido bien estudiadas en algunos lugares como Andelos y Calagurris, a las murallas de Olite, a los grandes restos arqueologicos conocidos de una forma generica como Los Banales, a los numerosas evidencias arqueologicas encontradas en Pamplona, Calahorra y Alfaro, etc. Las evidencias arqueologicas y los textos clasicos referentes a estas ciudades vasconas se deben analizar en otros estudios que vean a los vascones de una forma mas generalizada que incluya algunos aspectos que no se han tenido en cuenta de una forma especifica en estas paginas. Tal ocurre, por ejemplo, con la ceramica, la numismatica, los mosaicos, la mineria, los metales y el arte el general, unos aspectos que se ha considerado que no pueden ser estudiados unicamente bajo un punto de vista rural ya que el resultado resultaria parcial y no acorde con la realidad.

  La segunda parte del titulo nos habla de los vascones, y la primera pregunta que nos hemos planteado desde el principio era si el analisis del tema se iba a hacer sobre unos vascones definidos como tales por un concepto etnico o sobre los habitantes de unos territorios vascones definidos como tales bajo un punto de vista geografico, un dilema que se considera muy importante e incluso esencial para el conjunto del estudio. Se tomo la decision de estudiar los territorios vascones y sus habitantes de una forma independiente de cual pudiesen ser sus condicionantes etnicos, politicos, religiosos, sociales o linguisticos. El autor de estas paginas es consciente que este planteamiento inicial podra extranar a algunos lectores pero ahora, cuando ya ha pasado mucho tiempo desde el comienzo del estudio y las paginas se pueden contar por centenares, sigue creyendo que fue correcta la decision tomada en su momento. El incorporar en esta ocasion cualquiera de estos condicionantes de una forma algo superior a un somero analisis pasajero nos pudiera haber llevado a una vision deforme de la realidad vascona al no tener en cuenta lo que pudo acontecer en las ciudades hace un par de milenios.

  Una consecuencia inmediata e importante de lo que acabamos de decir es que a lo largo de las paginas precedentes no se han analizado algunos territorios que hoy se consideran incluidos en lo que se puede llamar, dependiendo de diferentes connotaciones socio-politicas, Pais Vasco, Euskal Herria o Euskadi, salvo algunas cuestiones especificas analizadas de una forma puntual y particular para algunas comarcas limitrofes entre vardulos y vascones. Este hecho no ha sido nada mas que una consecuencia de las investigaciones realizadas ya que en las fuentes con las que se ha trabajado y han sido detalladas en los capitulos II y III, no se han encontrado razones objetivas para suponer que entre los autrigones que habitaban en unas tierras que hoy pertenecen a Vizcaya, Santander, Alava y Burgos y los vascones hubiese unas relaciones etnicas, religiosas, culturales o linguisticas superiores, por ejemplo, a las que pudieran tener los vascones con sus vecinos los pelendones celtiberos. De igual forma tampoco se han encontrado razones para suponer que los caristios, situados en unos territorios que hoy son vizcainos, guipuzcoanos y alaveses, tuviesen alg?n tipo de relacion especial con los vascones con los que no tenian, en la antiguedad, ningun limite en comun. Los vecinos por occidente de los vascones eran los vardulos, un pueblo perfectamente diferenciado de los vascones por todos los escritores clasicos y con los que los vascones tenian las relaciones propias de vecindad; y dentro de estas relaciones se deben de encajar los particularismos estilisticos comunes entre algunas estelas funerarias aparecidas a ambos lados de los l?mites entre vardulos y vascones.

  Se puede decir que las relaciones entre los vascones y sus vecinos aquitanos del Norte de los Pirineos tienen unas caracteristicas muy particulares que las hacen especialmente interesantes. La historia ha trazado una linea de separacion entre estos pueblos que recorre las cumbres pirenaicas ya desde su inicio cuando Caton se apodero de Jaca en el ano 195 a. C., mientras que las tropas de Cesar no llegaron a conquistar Aquitania hasta el ano 56 a. C. Los vascones, por tanto, ya llevaban varias generaciones en contacto directo con la republica romana durante las que los romanos no podian hacer otra cosa que atravesar las tierras aquitanas de prisa y corriendo y con las armas en la mano. Sin embargo, a pesar de este aparente divorcio historico entre ambas vertientes de los Pirineos, la epigrafia nos dice que entre los vascones y algunos pueblos que habitaban al Norte de los Pirineos centrales hab?a una relacion linguistica que no se llegaba a producir con otros pueblos hispanos de la cornisa cantabrica, o por lo menos no queda constancia historica o epigrafica de ella; nos estamos refiriendo al protovasco.

  Estamos demasiado acostumbrados a llamar con la palabra "vasco" por igual a la lengua euskara que se habla en la actualidad, a los habitantes nativos del Pais Vasco hablen o no hablen la lengua local y, segun diferentes circunstancias socio-politicas e incluso temporales, a los inmigrantes venidos no hace mas de una generacion. No vamos a entrar ahora en el concepto etnico de que es ser vasco, ya que hemos prescindido de este concepto desde el principio de estas paginas de una forma deliberada, pero es necesario decir algo ahora sobre el idioma que, siguiendo a Koldo Michelema, estamos llamando protovasco. El corpus de palabras cuya explicacion linguistica mas razonable pasa por el actual vascuence alcanza a mas de seiscientas, lo que no esta nada mal, pero su distribucion geografica nos dice que mientras en los epigrafes aquitanos se encuentran centenares de estas palabras, en el territorio de los vascones apenas conocemos una decena de ellas y ninguna en los territorios situados a Occidente de los vascones. El analisis de las razones que puedan existir para esta monumental incongruencia con la realidad linguistica actual de estas comarcas se sale por completo de los limites de este estudio y es un tema que tiene que ser estudiado por los filologos.

  El campo en general depende de una forma extraordinaria del entorno fisico del lugar y de sus condicionantes climaticos, es decir de la calidad agricola del suelo, de las horas de insolacion, de la cantidad de agua de lluvia que cae y de su reparto a lo largo del ano. Es ahora, en el presente siglo, cuando los avances tecnologicos han permitido abonar la tierra lo suficiente para olvidarnos de ese ano y vez que ha estado vigente durante tantos siglos. Se han hecho grandes presas de captacion de agua y canales que llevan el agua de riego a muchos kilometros de distancia lo que ha permitido sembrar todos los anos unas amplias comarcas del entorno de las Bardenas que han estado casi sin cultivar desde siempre y que ahora se esta pensando en encharcarlas y poner arroz para mejorar la calidad del suelo. El utilizar las grandes cosechadoras ha permitido que una persona haga al mismo tiempo la siega y la trilla de muchas hectareas de trigo cada dia cuando antes eran necesarias un monton de segadores con la hoz en la mano y, al trabajar con los tractores, se ha hecho desaparecer el ganado caballar y asnal de nuestros campos. Ahora, cuando estamos a las puertas del siglo XXI, el campo, en general, no tiene nada que ver con el campo de hace dos mil anos, pero el campo que ha conocido el autor de estas paginas en la Navarra media en la primera parte de la decada de los anos cuarenta de este siglo estaba, quizas, mas cerca de como era el campo en la epoca de oro del imperio romano que en como es ahora en que estamos pensando en el riego por gota a gota, en las grandes maquinas de vendimiar, en los tractores con aire acondicionado y en las grandes cooperativas agricolas.

  Los estudios climaticos sobre el pasado no son muchos pero nos permiten suponer que el clima en la antiguedad era, en el territorio de los vascones, mas lluvioso que en la actualidad. Y este es un dato importantisimo para todo lo que se refiera a la agricultura en el mas amplio sentido de la palabra, porque puede hacer que terrenos que hoy son secarrales se conviertan en tierras muy aptas para el cultivo de cereales, y que tierras que hoy reciben buena cantidad de agua y tienen una insolacion bien repartida para algunos cultivos se pasen de humedad y llegue un momento que solo sirvan para pastos y bosques. El cultivo de los cereales en la actualidad sobrepasa poco la Cuenca de Pamplona hacia el Norte y en ningun caso llega a introducirse en los profundos valles pirenaicos, por lo que podemos estar seguros que con una pluviosidad mayor estos territorios serian todavia menos propicios que hoy para el cereal, el olivo y la vid; y estamos hablando nada menos que de toda la vertiente atlantica vascona, la Barranca y los valles superiores de todos los rios pirenaicos incluido el Arga. En el valle del Ebro, por el contrario, la situacion es inversa ya que el aumento de la pluviosidad no puede hacer otra cosa que mejorar sus condiciones climaticas para la vid y el olivo y en particular para los cereales. Esto quiere decir que si hoy las Cinco Villas aragonesas son una buena comarca para el cultivo del trigo no lo serian menos hace dos mil anos, no tanto porque se produjesen unas razonables cosechas en las amplias zonas que tiene de secarrales yesiferos, lo que no es muy probable, sino porque en esos otros terrenos que hoy producen buenas cosechas de secano es muy posible se obtuviesen magnificas cosechas hace un par de milenios. Esta podria ser una buena razon por la que las importantes evidencias arqueologicas que se han encontrado en las Cinco Villas de Zaragoza esten situadas en posiciones relativamente septentrionales.

  Hemos pasado revista, con un cierto detenimiento, a los limites de los vascones con sus vecinos que, en lineas generales, estan razonablemente definidos. Los limites entre los vascones y los berones, por ejemplo, son bastante precisos en algunos puntos como ocurre entre Pradejon y Alcanadre en donde la variacion puede ser solo de unos pocos kilometros, al igual que entre los celtiberos y los vascones en que la posible variacion no puede ser muy grande entre las cercanas ciudades de Tarazona y Cascante. El caso contrario y extremo es Alagon, un punto al que en las paginas anteriores hemos llamado critico y en donde la precision es unicamente subjetiva. Hay razones suficientes, tal como ya hemos visto, para suponer que Alagon y una buena parte de la comarca de las Cinco Villas de Zaragoza inferiores no pudieron pertenecer a los vascones salvo que interpretemos que Claudio Ptolomeo, al hablar de los vascones, estaba hablando de unas demarcaciones administrativas y no de las personas que habitaban en esas comarcas. No se puede aceptar la idea de la demarcacion administrativa nada mas que como una hipotesis de trabajo porque el hacerlo nos llevaria, probablemente, a una profunda revision de toda la obra del alejandrino y referirse a otros pueblos lejanos, otras ciudades y otras provincias del imperio romano, un trabajo que se sale fuera del contenido de estas paginas . Y tampoco se puede aceptar por razones geologicas, linguisticas, geograficas, etnograficas, climatologicas e incluso historicas que el lugar en donde esta situado hoy el pueblo de Alagon, y un entorno suyo de un tamano razonable, pudiese pertenecer al pueblo de los vascones, a ese mismo pueblo que escribio en protovasco las estelas de Lerga, en ibero el mosaico de Andelos y en latin la inscripcion de los Atilios en Sadaba.

  Las evidencias arqueologicas de la antiguedad nos muestran un reparto geografico muy desigual en el territorio de los vascones. Este reparto nos muestra unas lineas vertebrales o comarcas de una mayor densidad de hallazgos, la que sigue el valle del rio Ebro por ambas orillas, la que cubre una franja intermedia entre el Ebro y los Pirineos, a la que en su parte occidental es habitual llamar Navarra media, y una tercera que podriamos identificar con las comarcas medias y superiores de las Cinco Villas de Zaragoza. Hay otras grandes extensiones vasconas en que las evidencias arqueologicas son muy escasas e incluso nulas que, en lineas generales, se corresponden con la Navarra humeda del Noroeste y los valles prepirenaicos que desembocan en el rio Aragon, asi como las Bardenas situadas entre los rios Ebro y Arba. Todo hace pensar que las comarcas septentrionales vasconas no eran aptas para el cultivo del trigo, la vid y el olivo, la triada alimenticia basica de la epoca romana, y que sus amplios espacios estaban cubiertos de pastizales y bosques mas propicios para que sus habitantes se dedicasen al pastoreo del ganado. Es logico que estos pastores, hoy igual que ayer, tengan un nivel de vida inferior al de otras comarcas mas ricas por lo que su capacidad de dejarnos evidencias de su existencia debia de ser muy escasa en unas gentes que vivirian en unas casas que serian poco mas que unas chabolas de madera. Las grandes extensiones de cultivo, las villas con mosaicos, los lagares y las almazaras estaban mas al Sur, alli donde habia un equilibrio razonable entre la humedad ambiental y las horas de insolacion.

  Al empezar estas paginas nos planteabamos una vision hipotetica y generalizadora de lo que queriamos estudiar. Nos imaginabamos a un varon que caminaba por un sendero, poco antes de cruzar un pequeno puente sobre un arroyo, que marchaba de vuelta a su hogar despues de su jornada de trabajo en el campo. El varon llevaba cogido por el ronzal un burro cargado con unas gavillas de trigo y en su mano habia una hoz que delataba su origen campesino. Unos pasos detras del hombre marchaba un chaval que tiraba piedras al rio desde lo alto del puente mientras un perro daba saltos y ladraba emocionado por el espectaculo. Esta escena no tiene nada de particular en si misma pero nos servia para hacernos numerosas preguntas referentes al aspecto de las tierras que rodeaban a este grupo familiar, a la condicion humana tanto del padre como del hijo, a la propiedad del terreno donde habian trabajado durante todo el dia, e incluso a otras cuestiones que les afectaban de una forma mas personal como cual era su nombre, la lengua que hablaban y la religion que profesaban. A estas preguntas iniciales se han ido anadiendo toda esa multitud de cuestiones que se han ido encontrando y que se han procurado resolver sobre la marcha aunque por desgracia, o por falta de conocimientos, no ha sido posible hacerlo en todas las ocasiones. El autor, no obstante, considera que ha respondido de forma suficientemente adecuada a estas preguntas que se planteaba en el inicio de esta Tesis.

  Es necesario poner de manifiesto, finalmente, que el autor no ha esquivado de una forma consciente ningun tema por conflictivo y dificil que pueda ser, y que ha preferido expresar su opinion sobre un tema concreto que pasar de largo sobre el en espera de que otro lo plantee y lo resuelva.


INDICE DE CAPITULOS


I EL MEDIO FISICO

  El agua, los rios y las fuentes. La insolacion y las temperaturas. Los suelos, la erosion y la sedimentacion. El entorno fisico en la antiguedad. El mundo rural, bases para un estudio.


II FUENTES DE INFORMACION

  Juristas y gromaticos. Escritores agricolas. Historiadores y geografos clasicos. Escritores clasicos diversos. La arqueologia. Geografos e historiadores modernos.


III YACIMIENTOS, EVIDENCIAS Y EPIGRAFES

  La vertiente atlantica. La Barranca, la Cuenca y el alto Arga. Del rio Irati al Salazar y al Esca. El valle del Aragon superior. Los rios Arba, el de Luesia y el de Biel. El valle del Aragon medio. Del rio Ega al Cidacos y el Aragon inferior. El valle del Ebro.


IV LOS TEXTOS CLASICOS

  Lo escrito antes del cambio de era. El esplendor imperial. El bajo imperio. La antiguedad tardia.


V EL TERRITORIO

  Menciones de los vascones en las fuentes clasicas. Los aquitanos, vecinos por el Norte. Los limites por Occidente, los vardulos. Los celtiberos por el Sur, los berones. Alagon, un punto critico. Los vecinos por Oriente, los iberos.


VI LOS CAMPESINOS

  La ciudad frente al campo. La estructura social. La esclavitud, una institucion conforme a derecho. La esclavitud entre los vascones. Los campesinos libres. Organizacion laboral en las villas. Las mujeres y los hijos.


VII EL SUELO

  La medicion de los campos. El ager y el saltus de los vascones. Las demarcaciones y sus limites. La titularidad de la tierra. El arrendamiento de las tierras de cultivo. La propiedad del suelo entre los vascones.


VIII LA VIDA

  Casas, villas y poblados. Los animales domesticos. Las dependencias agricolas. La alimentacion y vestido. Algunas otras cuestiones diversas.


IX EL ENTORNO Y SUS CIRCUNSTANCIAS

  Epigrafia vascona. Creencias religiosas. Antroponimos no latinos. Vias de comunicacion. Monedas y circulacion monetaria. Lenguas habladas y escritas, el vascuence.


X DISTRIBUCION DEL POBLAMIENTO

  La vertiente atlantica. La Barranca, la Cuenca y el alto Arga. Del rio Irati al Salazar y al Esca. El valle del Aragon superior. Los rios Arba, el de Luesia y el de Biel. El valle del Aragon medio. Del rio Ega al Cidacos y al Aragon inferior. El valle del Ebro.