PROLOGO


  Dicen que cuando se escribe por primera vez un libro su contenido siempre tiene algo de autobiografia. Creo que ello es inevitable ya que los acontecimientos en la vida de un escritor dejan tan profunda huella en su espiritu como si de cualquier otra persona se tratase. Es por ello natural, que al poner por escrito lo que considera son sus ideas originales, el subconsciente le ponga delante de sus ojos las emociones vividas en el pasado y su mano se preste voluntaria a escribir en aquello en lo que ha participado. Es evidente que el escribir un libro de historia no puede tener las mismas motivaciones que si se tratase de una novela. Mientras en la segunda se puede dejar volar la imaginacion tanto como se quiera, incluso llegando el tema tan de moda de la ciencia-ficcion, en el primero es necesario atenerse a unos hechos nunca suficientemente bien conocidos, a una cronologia muchas veces erronea, a una historia ya escrita con anterioridad y frecuentemente de una forma tendenciosa, a una tradicion oral trasmitida de padres a hijos durante muchas generaciones y a unos restos arqueologicos de dificil interpretacion. Todo este ingente cumulo de hechos historicos, de falsas verdades y piadosas mentiras forman parte de los conocimientos que la humanidad tiene sobre lo acontecido a lo largo de su historia. Pero el escribir un libro de este tema tambien tiene algo de autobiografia. Cuando llegue por primera vez al Africa Occidental mi conocimiento sobre aquellas tierras no era superior al que se pueda adquirir con un rapido vistazo a un mapa de la zona, la lectura apresurada de algun escrito por evidentes razones turisticas o de propaganda politica y las culturilla adquirida a lo largo de muchos anos dedicados a un negocio tan ajeno a la historia como puede ser el siderometalurgico. El habitante de aquellas tierras, al que los espanoles llamamos negro con un sentido tan digno como podemos llamar frances al Presidente de la Republica francesa, era para mi tan desconocido como pueda serlo para cualquier otra persona espanola que no haya vivido por aquellas tierras. Mi llegada a Africa se realizo sin ningun tipo de prejuicios. No los tenia, por el simple hecho de ser espanol, del color de su piel y de la sangre que corre por sus venas; tampoco los tenia por razones historicas, ya que la intervencion espanola en Africa, salvo en zonas concretas y epoca determinadas, ha sido de muy escasa entidad y ha dejado pocas huellas de su paso; y menos aun por razones politicas, pensando que mientras la senda por la que estaba discurriendo la historia de un pais determinado estaba en la via del capitalismo, la de algun otro estaba en el tercer-mundismo. Mi llegada a Africa se produjo en un estado de virginidad total y, quiza por esa misma razon, con un espiritu tremendamente abierto dispuesto a grabar en mi retina todo aquello que penetraba por mi pupila, en mi memoria la multitud de cosas que estaban pasando en aquellos paises de independencia recien estrenada, y en mi corazon sentimientos de afecto hacia lo que tanto me estaba impresionando. Despues de cada viaje a Africa, cuya estancia no fue nunca superior a tres semanas, cada vez era mayor mi interes por los temas africanos y, cuando volvia de nuevo a ese continente, cambiaba impresiones con los amigos que alli empezaba a tener. Llego un momento, de forma inevitable, en que nacio en mi la necesidad de plasmar por escrito todo el acerbo de ideas que iba aumentando de forma acelerada. La consecuencia de todo ello es este libro que considero como un fruto que ha germinado en mi corazon con la simiente que he ido sembrando conforme estudiaba con mas profundidad el tema, cuando me paseaba por las calles de Agysimba, o cuando charlaba con personas de diferentes razas y religiones. Es, por tanto, un trabajo conjunto del intelecto y del corazon, con las consiguientes distorsiones que el carino suele introducir en lo que la inteligencia discurre. Pido por ello disculpas al posible lector de los errores que estas paginas puedan tener y que quiero achacar a la pasion contenida con que he abordado algunos de sus temas especificos y el conjunto de la obra en general.